sábado, junio 27, 2009

Colisión entre Andrómeda y la Vía Láctea

La galaxia de Andrómeda se aproxima al Sol a aproximadamente 300 km/s ya que presenta un corrimiento al azul. Dado el movimiento del Sistema Solar dentro de la Vía Láctea, encontramos que la Galaxia de Andrómeda y la Vía Láctea se aproximan la una a la otra a una velocidad de 100 ó 140 km/s. Se ha predicho que la colisión tendrá lugar dentro de 2500 ó 5000 millones de años. De producirse tal choque no debe entenderse como el que tiene lugar entre dos cuerpos sólidos, sino que las galaxias se atravesarían la una a la otra. Como resultado, una parte del material de ambas se dispersaría y el resto formaría una nueva galaxia, probablemente elíptica.

La incertidumbre en la velocidad tangencial de Andrómeda hace que poco sepamos sobre cuándo y cómo tendrá lugar la colisión, si es que ocurre. Tal evento es frecuente en los grupos de galaxias. Pero si en vez de un choque de este tipo lo que tiene lugar es una aproximación, ambas galaxias se deformarían y una parte del material de cada una de ellas escaparía o se mezclaría, tanto más, cuanto mayor fuera la aproximación, hasta acabar también fundiéndose los restos en una galaxia eliptica, en la que eventualmente acabarían las demás galaxias del Grupo Local.

La velocidad radial de la galaxia de Andrómeda con respecto a la Vía Láctea puede medirse examinando el efecto Doppler de las líneas espectrales de estrellas de la galaxia. Como la velocidad transversal (o movimiento propio) no puede medirse directamente), se toma en consideración las medidas indirectas. La mejor de ellas es de menos de 100 km/s, lo cual sugiere que los halos galácticos de las galaxias colisionarán.Una futura nave espacial de la Agencia Espacial Europea, que está previsto que sea lanzada en 2011 pretende medir las posiciones de las estrellas de Andrómeda con suficiente precisión como para clarificar la velocidad transversal.

viernes, junio 26, 2009

Las grandes fortunas

La falta de acuerdo en los debates que giran alrededor de las grandes fortunas es el grandioso muro en el que, de base, suelen chocar las ideologías de la izquierda y las de la derecha. Muchas personas de derechas suelen argumentar que sin las grandes fortunas, sin los grandes empresarios, sin las grandes inversiones, sería imposible crear riqueza, y crear trabajo al fin y al cabo. Argumentan también que hay grandes fortunas que son fruto de un duro trabajo.

Las personas de izquierdas, siguiendo con los tópicos, diremos que son más idealistas, y piensen o no que aquellos de derechas que dicen tales cosas tienen razón, centran el debate en algo que es más que una evidencia: las desigualdades. Y las argumentaciones acaban por diluirse en debates vacíos, ideológicos, en los cuales lo único que se hace es perder el tiempo mareando la perdiz. Y mientras se marea la perdiz, hay ricos que siguen siendo muy ricos y pobres que siguen siendo muy pobres.

Ante este galimatías tan cotidiano lo que se me ocurre es, analizando detenidamente los argumentos, partir de una base en la que se tomen como ciertos los argumentos derechistas y a ver hasta dónde llegamos. No se me ocurre qué pretextos pondrían los ricos para contradecirme, y a la vez permanecer a este lado de la delgada línea que separa la verdad de la falacia. Analizar esto sin caer en la demagogia es difícil; no obstante, lo intentaré.

"Sin las grandes fortunas sería imposible crear trabajo".

Esta es la argumentación a la que más se recurre cuando se pretende justificar la existencia de las grandes fortunas. Supongamos que sea cierta y que, por tanto, la clase obrera deba agradecer a Dios que siga habiendo ricos ya que sin éstos el obrero se quedaría sin su puesto de trabajo. No parece lógico que pueda haber más argumentación con la que la propia clase obrera pueda seguir justificando la existencia de las grandes fortunas. Así pues es inadmisible que haya fortunas aparcadas que no generen empleo.

Siendo así, no me parece nada descabellado, concluyendo que el patrimonio y la renta de una persona sobrepasa un cierto límite, que se determinase, en consonancia con el porcentaje de población activa y la renta media, cuántos puestos de trabajo pueden crearse potencialmente a partir de esa renta y de ese patrimonio millonario. Y si el ricachón dice que no quiere meterse esos negocios "solidarios" de los que obviamente él mismo podrá obtener cierto beneficio, pues será inflado a impuestos. Y sería inflado hasta el knock out o hasta que espabile.

También puede darse la posibilidad de que un empresario considere arriesgado contratar a tantos empleados como los que se le ha dicho que tiene capacidad, pensando en que no va a ser capaz de gestionar sus recursos tan eficientemente como para poder mantenerlos de manera prolongada. En ese caso tendrá que contribiur con parte de su capital en los programas estatales de formación de las personas en desempleo -en una cuantía menor que los correspondientes sueldos.

Una empresa no podrá despedir de manera improcedente a sus empleados hasta que no se dé la circunstancia de que el patrimonio y el poder adquisitivo de los directivos haya descendido hasta el nivel de aquellos empleados a los que pretendía despedir. Una vez que la situación sea insostenible, con absolutamente toda la empresa -directivos incluídos- en paro, todos recibirán del Estado un subsidio de desempleo y formación específica para conseguir trabajo ya sea por cuenta ajena o propia.

"Hay grandes fortunas que son fruto de un duro trabajo".

No todos los puestos de trabajo merecen la misma remuneración, en eso creo que todo el mundo puede estar de acuerdo. Existen pluses de peligrosidad, de nocturnidad, de antigüedad. También tiene lógica que los trabajos cualificados, cuyo puesto ha sido conseguido tras llevar horas y horas durante años y años estudiando tengan mayor remuneración que aquellos que no cualificados. Y, como se ha dicho antes, también merece un plus el que sea capaz de darle trabajo a otra persona. Además, se debe incentivar a la gente a que, a base de su esfuerzo, pueda optar a un sueldo un poco más alto -y, por tanto, a mejor calidad de vida.

Fuera de estos supuestos se atenderá a unos baremos que fijen cuál es el sueldo máximo al que puede optar una persona en unas condiciones determinadas, siendo ilegal - y no sólo inmoral- tener un sueldo y un patrimonio más alto del que ese baremo indica.

jueves, junio 25, 2009

Ciclista urbano de nivel 1

Quien me haya conocido de niño habría apostado a que más pronto que tarde me haría con una bicicleta de ciudad y la utilizaría como medio de transporte. Por el poco interés que tengo por el mundo del motor, mi gran afición al ciclismo, mis ganas de recorrer la ciudad -de Madrid- de punta a punta porque sí, entre otras razones; esa bici de ciudad me la iba a acabar comprando -ya no soy ningún niño, tengo veintiún años.

Las razones de que haya tardado tanto son varias, la primera y principal: la oposición de mi padre a que simplemente me trajera la bici -de montaña- de Seseña a Madrid -algo, por otra parte, entendible desde el punto de vista de la peligrosidad de ir en bici en una ciudad. Lo cual, por sentido común es una segunda razón. La tercera es que siempre he tenido facilidades de transporte: no he tenido necesidad de hacerme con medios de transporte más sofisticados de los disponibles.

Ahora hablemos de las cuestas, de los repechos, de esas pequeñas subidas que pueda haber. Antes de ser un habitual de la bici urbana -llamo habitual a irme dos días seguidos a la facultad- oía comentarios del tipo: "Madrid no está hecha para transportarse en bici, hay muchas cuestas". Y ahora que sé lo que es, digo que no: que no es para tanto. Cuarenta minutos de trayecto ya son suficientes como para hacer una estimación... y claro que tienes tus cruces, tus semáforos, tus repechos... pero si vas sin prisa ninguna, te pones la marcha adecuada, y parriba. Otra cosa es que los que se pongan esas excusas sean unos vagos... y lo digo cuando no estoy precisamente en muy buena forma.

Un ciclista tiene que estar con cien ojos, señalizando todo lo que va a hacer, dejando claro a los conductores de los turismos sus movimientos, respetando sus normas de circulación y, cuando vayamos por la acera, respetando a los peatones recordando que la acera les pertenece. Ya que de momento, no nos queda más remedio, andar con cien ojos, si tuviéramos excalectric de carriles bici podríamos andar sólo con cincuenta.

Teniendo esto presente, animo a todo aquel que lo haya pensado alguna vez, que haga de la bici su medio de transporte habitual, siempre que pueda prever dónde puede aparcarla.

miércoles, junio 24, 2009

Voy a daros un consejo

martes, junio 23, 2009

trípode

Brazos arriba. Piernas quietas.
Sobre una silla con dos patas
que ruedan vas, pero en volandas
te llevan pasada la meta.
Te envidia el gregario. Te envidia
quien tiene a sus pies adheridos
con calas pedales malditos.
Si quiere evitar la caída
ha de correr, no ha de bajarse,
tendrá que esperar un milagro:
encargada al mismo diablo
como si hecha de fuego, arde
a todo el que va a socorrerlo.
Pero caerá como una piedra,
errante, hasta quedar sin fuerzas,
con tres de sus pies en el suelo.
Tres. Nacimiento, vida y muerte.
Potencia, fulcro y resistencia.
Hombre, mujer y descendencia.
Tres patas para sostenerme.

(septiembre 2007)

lunes, junio 22, 2009

Determinismo cosmológico (opinión del SR.CHAMORRO!)

En el determinismo cosmológico: todo es consecuencia directa de las leyes físicas, que rigen el universo y por tanto a nosotros mismos, puesto que somos entes físicos dentro del mismo y por lo tanto sujetos a sus leyes. Nuestro destino a la vez que el del universo, está marcado por dichas leyes.

Por lo tanto, nuestra aparente libertad está sujeta a dos estímulos externos que recibimos, las propias leyes físicas actuando sobre nosotros y las respuestas de otros individuos a las mismas leyes físicas, que por poseer un complejísimo sistema de organización molecular, y por lo tanto necesariamente distinto, serán distintas unas de otras.

Extendiendo este primer proceso en el tiempo influyen otros factores que hacen todavía más complejas nuestras respuestas, como la memoria para dar lugar al aprendizaje y las experiencias pasadas que marcarán nuestra persona.

Además hemos de tener en cuenta que, evidentemente, se trata de un proceso recíproco entre todos nosotros.

Por esta serie de razones, el proceso que explicaría nuestras acciones llega a ser tan complejo que resulta del todo impredecible. Pero no por ello deja de estar determinado por dichas leyes.

Esta teoría aplicada a los animales es impecable debido a que básicamente funcionan con "programas de reaccion rápida" frente a los estímulos, llamados instintos, y este modo de funcionar nos deja bastante clara su capacidad de elección.

Pero y nosotros, ¿acaso nuestra única manera de funcionar son los instintos?¿dónde queda en esta teoría el acto de la voluntad?¿las leyes físicas determinan entonces nuestro destino o más bien lo condicionan?¿no sería más apropiado, en vez de pensar que nuestro destino está escrito 100% por las leyes físicas, pensar que estas son el único canal para llevar a cabo nuestros actos?

Pues bien, evidentemente nuestro obrar no se explica unicamente por instintos, si bien es verdad que este obrar, el obrar instintivo, es resultado de una de las combinaciones posibles de los grandes "controladores" de nuestras acciones que son básicamente: tallo encefálico (físico), sistema límbico (emocional) y neocórtex(racional), por orden de evolución.

Bajo un estímulo conocido, el sistema límbico le agrega la correspondiente emoción y se comunica con el tallo encefálico para dar respuesta física al estímulo. Si el estímulo no es conocido, se canalizará hacia la amígdala y hacia el neocórtex que producirán una respuesta tras una comparacion con estímulos anteriores por parte de la amígdala y una racionalización de lo percibido por parte del neocórtex.

Estos dos procesos constituyen el obrar más básico del ser humano.

Hasta aquí la influencia de leyes fisicas externas, pues hay un obrar sin estímulos externos previos, el obrar a través de las ideas, un obrar que posee un motor propio y que es capaz de modificar nuestras estructuras internas a nuestro antojo (con ciertos límites claro está).

Un claro ejemplo de esto sería el movimiento de un brazo, por ejemplo, sin ninguna otra finalidad que moverlo. A través del pensamiento somos capaces de modificar las concentraciones de sodio y potasio en las disoluciones de la membrana celular, estableciendo una diferencia de potencial y con ello conseguir la propagación de una corriente eléctrica que transmitirá el impulso nervioso.

En este ejemplo se ponen de manifiesto las leyes físicas que limitan el funcionamiento de nuestro cuerpo. Pero hay algo que no depende de ellas, y es el instante en el que decidimos modificarla. Por tanto no hay ley física que explique y parametrice este acto voluntario.

Un motor similar puede explicar el propio pensamiento no determinado externamente sino que en este caso a través de un acto voluntario modificaremos una serie de neurotransmisores que a su vez harán lo mismo sobre otros.

¿En los ejemplos anteriores hemos modificado leyes físicas? Pues en principio las leyes no se han modificado, pero desde luego que hemos conseguido un alternamiento de las mismas, prevaleciendo más unas sobre otras en un momento dado y a la inversa en otro momento.

Este ejemplo nos da una prueba de que no estamos determinados por las leyes físicas, pues podemos hacer prevalecer una ley u otra a través del acto voluntario.

Al igual que sabemos que en un átomo la ley de la gravedad poco tiene que decir (mientras que la ley electromagnética prevalece mucho más) si éste pudiese en el momento que el considerase oportuno, hacer prevalecer una ley fìsica sobre la otra, y hacerlo cuantas veces gustase ¿podríamos decir que el destino del mismo átomo está determinado por esas dos leyes, o por la que más prevaleciese?¿o sería la propia elección de este átomo pensante lo que determinaría cuál de las dos leyes físicas acabaría por ser dominante?

Si podemos ejercer influencia en las leyes físicas ¿hasta qué punto podemos decir que determinan nuestro destino?

Además, la propia comprensión de las mismas leyes han hecho posible poder jugar con ellas hasta el punto en el que somos capaces de idear y construir objetos que nos permitan salvar ciertas leyes en principio dominantes. El claro ejemplo está en la gravedad y en la expediciones espaciales.

El poder llegar a comprender las leyes físicas y poder jugar con ellas, puede haber sido producto de las mismas leyes actuando en nuestros antepasados mediante la evolución hasta dar un ser con consciencia de sí mismo, y con la capacidad dicha de comprenderlas y manejarlas.

Hasta entonces las leyes fisicas escribieron su destino, pero una vez capaz de manejarlas y vencerlas, el ser humano deja de estar a su entera merced y a lo sumo estas encuadrarán su destino.

Fdo: SR.CHAMORRO!

sábado, junio 20, 2009

La guerra contra las máquinas

Del título podría llegarse a la pronta y errónea conclusión de que este artículo trata de libros o películas de ciencia-ficción distópicas tales como "Matrix" y "Terminator·, en las que "las máquinas" cobran vida y los humanos tenemos las de perder. Este articulo presenta la teoría -no sé hasta qué punto- distópica, que resumiendo mucho viene a decir que en el futuro los humanos seremos nuestros propios enemigos por culpa de las máquinas (algo que, por otra parte, no es nada nuevo).

Porque si lo pensamos bien, ¿para qué sirven las máquinas? Pues para hacer el trabajo y el ocio más fácil. Para ahorrar tiempo. No tiene sentido construir una máquina si el tiempo que tardas en construirla o en comprarla, o las horas de trabajo equivalentes al dinero que cuestan es un tiempo mayor al tiempo que tardarías en hacer lo mismo que haces con la máquina, sin la máquina. Y evidentemente demostrado a corto, medio o largo plazo (el de la utilidad de cada máquina) que la máquina no contribuye ni al ocio, ni a la eficiencia en el trabajo: esa máquina inútil no se volverá a construir -a menos que sea una obra de arte, o cualquier otra cosa ajeno a este tema.

Centraremos el discurso en las máquinas que ayudan a hacer un trabajo más rápido. En un mundo globalizado, liberalizado económicamente, lo que a un empresario le interesa es disminuir sus gastos y -de Perogrullo también- aumentar sus ingresos. Comprará las máquinas que hagan falta con tal de mejorar su productividad, lo cual se traduce en que el número de empleados necesarios para hacer el mismo trabajo disminuirá de la misma forma en que aumente la eficacia de las máquinas.

El volumen de trabajo de un determinado sector es finito, de manera que si una mejora en las máquinas, una automatización de las tareas y etcétera, hace que se necesiten menos empleados: los prescindibles irán al paro y deberán formarse para poder ganarse el pan realizando otra actividad. Pero esto ocurrirá con todas las actividades -con unas más rápido que con otras- y habrá un número creciente de parados que sólo tendrán una salida: inventarse nuevos oficios.

Esos nuevos oficios formarían parte del sector servicios. Consistirán en servir de intermediarios para hacer más fáciles otros oficios de este sector. Se intensificará la venta de productos a domicilio, otros oficios que consistan en facilitar al ciudadano hasta la última gestión, otros que faciliten los papeleos a estos últimos y etcétera. Y estos nuevos oficios también se automatizarán y los nuevos desempleados tendrán que inventarse otro oficio de intermediarios.

El trabajo "necesario" de los sectores primario, secundario y parte del terciario será realizado po cada vez menos personas, necesariamente cualificadas para ellos; mientras que el resto de trabajos -digamos "innecesarios"- con un volumen también cada vez menor, se lo repartirá la mayoría de la población -a menos que un nefasto gobierno permita que ese poco trabajo lo realicen pocas personas, acabando en el paro una gran parte de la población. Para que esto no ocurra, deben ponerse en marcha dos medidas urgentes:

Dado que con el panorama presentado el trabajo se destruirá a un ritmo mucho más rápido de cómo se generará, parece prioritario evitar que el empleo no se destruya: para ello será necesaria la reducción de la jornada laboral en los sectores más sensibles, aunque esto implique la reduccción de los salarios.

Seimpre que ésto no se pueda hacer, la otra medida consistiría en que la Administración asesorara y ayudara económicamente -pero de verdad- a aquellos que se han quedado sin trabajo en el ámbito empresarial, de manera que se consiga crear un gran número de pequeñas y medianas empresas lo suficientemente innovadoras como para escapar de la vorágine que en un presente de máquinas deja en la cuneta a tantas personas.

Reduciendo a conceptos tan sencillos cómo los que aquí planteo el problema del paro en la primera crisis económica del III milenio, si es que no se recurre a las medidas que acabo de exponer, -por supuesto, entre muchas otras que desconozco- la crisis va para largo.