miércoles, septiembre 23, 2009

Filosofía de la dictadura

Alzóse el jerifalte en armas,
en no se sabe bien qué circunstancias.
Ignoró el pueblo de puertas para dentro,
ignoró más allá de sus fronteras.
Pero prontó blandió el jerifalte su bandera.
Y los simpatizantes de acá, de allá
y no al jerifalte,
sino a un tenue color de su bandera,
ignoraba gritando al que denunciaba la injusticia:
¡Patas arriba! ¡Patas arriba!
¡Defensor de causas perdidas!
¡El perdedor lo había dejado
todo patas arriba!
Y en otro lugar del mundo,
de signo contrario,
alzóse el jerifalte en armas,
en no se sabe bien qué circunstancias.
Ignoró el pueblo de puertas para dentro,
ignoró más allá de sus fronteras.
Pero prontó blandió el jerifalte su bandera.
Y los simpatizantes de acá, de allá
y no al jerifalte,
sino a un tenue color de su bandera,
vieronse cobijados en la dictadura,
dieron la vuelta a la eterna excusa:
euh... ¡Patas arriba! ¡Patas arriba!
¡Defensor de causas perdidas!
¡El perdedor lo había dejado todo patas arriba!

tarot

1 comentarios:

leonard shelby dijo...

En realidad para que halla una dictadura basta con que nos de je de imortar nuestra codicón de ciudadanos y queramos pasar a ser subditos.

CuÁndo nos quejamos de que mal está eso, ojala venga alguien y lo arregle ya estamos dando paso a querer ser dominados. Debemso de ser nosotros quienes luchemos porque las cosas sean mejor. Otro tema sería si eso es posible en nuestra actual "democracia".

PD: Soy Rafa.