domingo, junio 04, 2023

¿Es posible un nuevo gobierno de coalición?

Supongamos que finalmente hay un acuerdo entre todos los que ya están en Sumar y Podemos. Supongamos que el 23 de julio los números dan para una investidura progresista. La principal razón por la que apoyo a Sumar es el balance de la presencia de Yolanda Díaz en el gobierno de coalición. Pero, ¿qué pasará el 24 de julio? ¿Se formará un gobierno de coalición con Yolanda de nuevo como Ministra de Trabajo? ¿Hasta qué punto tras el 23 de julio las distintas formaciones que conforman Sumar están dispuestas a llevar a cabo una negociación para entrar de nuevo en un gobierno de coalición?

Quisiera observar la siguiente paradoja. En 2019, Podemos mantuvo una dura posición negociadora con el PSOE, hasta las últimas consecuencias de la repetición electoral, que finalmente dio sus frutos : ministerios para la “izquierda alternativa”. Por aquel entonces Más País quiso desmarcarse de tales negociaciones; presentando su propia candidatura con perfil propio y el lema de campaña “Desbloquear. Avanzar. Más País”.

En 2023 se han cambiado las tornas y es Pablo Iglesias quien, en lugar de defender las bondades de la gestión de Yolanda Dïaz, está centrado en marcar un perfil propio desde su Canal Red. Y es en cambio Más País quien apoya a Yolanda Dïaz, lo que significa que apoya su gestión. Celebro este hecho y dado que quisiera que Yolanda Díaz volviera a estar en el Gobierno, considero que Sumar debe estar dispuesto a negociar tan duro como Podemos hizo en 2019.

Yolanda Díaz

Pero soy pesimista con que tal cosa vaya a suceder: por el lado de Podemos porque parecen estar más cómodos como terminal política de Canal Red que como partido de gobierno y, por el lado de Más País porque tenemos el antecedente de 2019, cuando se consideró que podría hacer crecer su electorado potencial ofreciéndole un gobierno del PSOE con apoyos desde fuera.

Con este panorama, ¿debería dar ya por descontado que no habrá una nueva coalición y que todo el bien que haga Sumar a la clase trabajadora lo ha de hacer desde fuera (lo cual no tiene por qué ser poca cosa si se trabaja bien)? Pues bien, hay algo que me preocupa más que el hecho de que Sumar no esté en el gobierno. Y eso es la desunión, el tacticismo de alguna de las partes. Creo que si los números dan, todas las partes deberían ir todos a una. Lo que no puede ser es que, por puro tacticismo, alguna parte de las que conforman Sumar se desmarque en el proceso negociador, con el fin de debilitar a otra de las partes del espacio de Sumar. En resumen, los partidos que conformen Sumar deben llegar a un acuerdo sobre cómo negociar con el PSOE en los distintos escenarios que puedan darse.

sábado, junio 06, 2020

Llamar democracia representativa al gobierno de representantes no sirve para transformar la realidad


Democracia significa gobierno del pueblo. Según Aristóteles, se caracteriza por distribuir igualitariamente el poder entre toda la ciudadanía, por la igualdad de toda la ciudadanía ante a ley y por garantizar a toda la ciudadanía el derecho a tener el mismo tiempo de palabra en las intervenciones públicas.

La imposibilidad material de lograr un sistema de gobierno que cumpla a la perfección tales características hace de esta definición aristotélica de democracia un horizonte utópico que nos sirve para marcarnos el camino.

Si bien no debemos minimizar la importancia de conquistas históricas clave para la adquisición de derechos políticos, como lo son la conquista del voto femenino o la celebración de las elecciones constituyentes tras la dictadura franquista, tales reconocimientos no implican que debamos identificar tan a la ligera el sistema de Gobierno de Representantes con el concepto de democracia, porque no es el pueblo el que gobierna.

Y si bien es verdad que para definir al sistema de gobierno actual, a veces se le suele matizar que, siendo “democracia”… lo es, pero representativa... lo que acaba ocurriendo en la práctica es la identificación de los términos democracia representativa y DEMOCRACIA, con la grave perversión del término mismo de democracia que ello supone.

Las palabras que decidamos utilizar para hacer política deben servir para transformar la realidad y la confusión que acabo de señalar hace que la utilización del término democracia representativa para referirnos al Gobierno de Representantes, no sea útil para el avance de la DEMOCRACIA , no sea útil para la conquista de nuevos derechos de participación política, con lo que me parece imprescindible dejar de utilizar por completo el término de "democracia representativa“.

Soy partidario de reservar la palabra DEMOCRACIA para únicamente referirnos a mecanismos de PARTICIPACIÓN CIUDADANA, ya sean asambleas de libre acceso o estén formadas por personas seleccionadas al azar, así como cualquier otro mecanismo de participación directa en el que haya deliberación ciudadana.

sábado, mayo 16, 2020

Sin criterios homogéneos para contabilizar curados, es muy difícil anticipar rebrotes



El Ministerio de Sanidad debe desdoblar, en la presentación de los datos, la serie histórica de las PERSONAS CURADAS, distinguiendo entre aquellas que hayan dado alguna vez positivo en alguna prueba PCR y las que nunca dieron positivo en una prueba PCR. En esa misma línea, el Ministerio de Sanidad debe unificar los criterios en base a los cuales las Comunidades Autónomas contabilizan a una persona como curada. Sin unos criterios unificados a la hora de ofrecer los datos, no podemos comparar el curso de la enfermedad entre diferentes regiones, lo que necesariamente distorsiona los modelos que puedan hacerse para la predicción de posibles rebrotes, con el peligro para la salud pública que tal cosa supone. Desde aquí hago un llamamiento a los periodistas de datos para que intensifiquen sus investigaciones, para que exijan a las autoridades la claridad en los datos que los científicos necesiten. - Adjunto el enlace del fichero descargable que ofrece el Ministerio de Sanidad para que podáis hacer vuestras propias comprobaciones: https://cnecovid.isciii.es/covid19/resources/agregados.csv (Nota: este fichero a veces lo actualizan de manera retrospectiva. En el video trabajo con los datos disponibles del 12/05/2020. A fecha de 14/05/2020 siguen, se sigue dando el mismo fenómeno que describo en el vídeo.) - Adjunto enlace de la web de la Acción Matemática contra el Coronavirus: http://matematicas.uclm.es/cemat/covid19/en/ - Podéis encontrar más ejemplos y explicaciones adicionales en mi video anterior: https://youtu.be/F4iFNhAFics

domingo, mayo 10, 2020

El Ministerio de Sanidad debe desdoblar los CURADOS según hayan tenido síntomas o no



El Ministerio de Sanidad de España, a fecha de 7 de mayo de 2020 ofrece, en una única serie histórica, las cantidades totales de "infecciones resueltas" sin distinguir si provienen de pacientes que padecieron la enfermedad COVID - 19 o únicamente se trata de personas de las que solo se sabe que han desarrollado los anticuerpos. La consecuencia de NO desdoblar estos datos ha dado lugar a una presentación confusa de los datos, llevando a varios medios de comunicación a inferir cifras de casos activos erróneas. Con los datos que el Ministerio de Sanidad hace públicos a fecha de la publicación de este video, ES posible inferir la cifra de casos activos totales, si no tenemos en cuenta si los pacientes han tenido o no síntomas, pero NO es posible inferir la cifra de casos activos totales de únicamente las personas que han desarrollado síntomas de la enfermedad COVID-19.

martes, mayo 05, 2020

Esperar, al menos, 2 semanas más podría ser vital para evitar un rebrote en la Comunidad de Madrid

En las siguientes líneas presento los resultados de la simulación de un rebrote del COVID-19 bajo los siguientes supuestos:

  • En cada una de las Comunidades Autónomas españolas, el Gobierno da vía verde a la FASE 1 de la desescalada anunciada, a partir del 11 de mayo.
  • La tasa de transmisión se dobla cada semana desde la fecha de inicio de la desescalada señalada (11 de mayo).
  • El 25 de mayo se vuelve a aumentar el grado de confinamiento par frenar el eventual rebrote en la medida de lo posible.
  • La semana del 4 al 11 de mayo (FASE 0) no se registraría ningún repunte, de modo que hemos tomado como tasa de transmisión la correspondiente a la misma tendencia media apreciada la semana anterior (que es a la baja).

Conviene aclarar que estos supuestos son meras hipótesis de trabajo que fijamos para todas las Comunidades Autónomas de modo que obtengamos resultados comparables entre unas y otras. Que los hayamos fijado de este modo no implica que la implementación de la FASE 1 suponga multiplicar por dos cada semana la tasa de transmisión, porque sencillamente no podemos saber de antemano cuánto supone. Lo que nos dice este trabajo es que, si así fuera, unas regiones sufrirían un rebrote del 11 de mayo en adelante y otras regiones no.

A medida que las diferentes investigaciones interdisciplinares vayan arrojando luz acerca del comportamiento del virus, podremos reajustar las hipótesis. Sirva como ejemplo la correlación encontrada entre la transmisión del virus y la temperatura de la región estudiada, un indicio esperanzador de cara a los próximos meses en todo el hemisferio norte. Pero no tenemos la certeza y la cantidad de factores que pueden intervenir es inmensa, empezando por el efecto del aire acondicionado como transmisor del virus. Valgan estos comentarios para advertir que, a pesar de los últimos buenos datos, lo sensato es, a todas luces, llevar a cabo medidas prudentes, poner en marcha un plan de desescalada asimétrico que permita a las autoridades aprender de las regiones donde los números sí estén avalando empezar antes la desescalada.

En el siguiente informe se aplica el modelo SIR (con algunos ajustes) [1] a los datos oficiales ofrecidos por el Ministerio de Sanidad de España y las hipótesis mencionadas. En resumen, lo que obtendremos es que si la FASE 1 supusiera doblar cada semana de su vigencia la tasa de transmisión, entonces algunas regiones verían aumentar su número reproductivo básico (R0) por encima de 1 y otras regiones no.

En particular, obtenemos que Asturias, Cantabria, Navarra, Aragón, Comunidad Valenciana Islas Baleares, Murcia, Andalucía y Extremadura, bajo las hipótesis señaladas, NO desarrollarían un rebrote entre el 11 y el 25 de mayo:










Pese a los buenos augurios que estas gráficas nos regalan, no debemos olvidar que, a priori, la sociedad no está inmunizada y que solo un puñado de casos activos podría provocar un grave repunte si en lugar de cumplirse las normas de desescalada gradual, se decretara una vuelta brusca a la normalidad.

Del otro lado tenemos La Rioja, Castilla y León, Castilla - La Mancha, Madrid y Cataluña, donde, durante las fechas señaladas (del 11 al 25 de mayo) el mencionado R0 volvería, en algún momento, a situarse por encima de 1, observándose un “segundo pico”. No olvidemos la tercera hipótesis, que es que al Gobierno le diera tiempo a revertir la medida a fecha del 25 de mayo para volver a la situación de confinamiento actual; pues sin esa hipótesis, la magnitud del rebrote sería muchísimo más grande que el pico que felizmente acabamos de coronar en España.







La generación de un segundo pico en La Rioja y en Cataluña no sería demasiado alarmante, mientras que en Castilla y León, Castilla - La Mancha y, sobre todo, la Comunidad de Madrid sí se darían repuntes notables.


Nota sobre las CC.AA. no mencionadas. La baja cantidad absoluta de casos activos actuales en Ceuta y Melilla desvirtúa demasiado el modelo, de modo que las hemos excluido. Si se dan el resto de condiciones sanitarias podría no ser desaconsejable avanzar hacia la FASE 1 en las Ciudades Autónomas. Para el caso de Galicia, País Vasco y Canarias, se han encontrado incoherencias en los datos oficiales que hacen imposible generar resultados automatizados con el software desarrollado [2] (habría que corregir los input a mano). En particular: para Galicia se muestra un salto incoherente de 3000 pacientes recuperados en un día, para el País Vasco se rellena por duplicado la columna “Casos” y la columna “PCR” y para Canarias se observa un extraño aumento en la tasa de transmisión en la última semana, aún con confinamiento (lo que podría no ser más que un aumento en la cantidad de tests realizados, pero que, en cualquier caso, habrá que seguir estudiando).

Mi intención en los próximos días es volver a lanzar la cadena y analizar los resultados obtenidos. Quizá para entonces se corrija alguna tendencia, los datos oficiales ofrezcan más información o se observe que hayan hecho correcciones en algunas series históricas. Tal pretendido seguimiento nos podría dar una idea más precisa, según se acerquen fechas críticas, sobre la conveniencia o no de la implementación de la FASE 1 en cada una de las regiones.

La modelización con ecuaciones diferenciales con las hipótesis señaladas nos arrojan un escenario muy poco halagüeño para regiones como Madrid. Desde este modesto artículo, me gustaría pedir a los colegas matemáticos que puedan leerme que no se queden en la comprensión de las posibles conclusiones, sino que vayan un poco más allá y puedan confirmar si las hipótesis de trabajo son adecuadas y, en su caso, si las conclusiones que de ellas se desprenderían son correctas. Por mi parte, y desde la modestia expresada, no puedo sino desaconsejar que la Comunidad de Madrid pase a la FASE 1 el día 11 de mayo. Para Castilla y León y Castilla - La Mancha (y, de hecho, para toda España) habría que focalizar en cada una de las distintas provincias para comprobar si el resultado medio está enmascarando una situación preocupante en algún núcleo concreto y, del mismo modo, fuera posible ser un poco más laxo con alguna provincia en particular.

Antes de concluir, hagamos un último ejercicio. Lancemos el software para comprobar qué ocurriría manteniendo las mismas hipótesis, pero dando a las 5 Comunidades Autónomas que acabamos de señalar, dos semanas más de margen:






Puede observarse como dos semanas más pueden ser vitales para las citadas Comunidades Autónomas, y, en particular, para la más afectada, que, como veníamos diciendo, es la Comunidad de Madrid. Así pues, en base a estos argumentos, lo prudente es que la Comunidad de Madrid espere, al menos, hasta el 25 de mayo para iniciar la FASE 1. En Madrid, alcanzamos el pico de casos activos el 31/03/2020, cuando la cantidad de personas infectadas superaba las 24.000. Llevamos 34 días de descenso sostenido de los casos activos, pero en términos comparativos, en esos 34 días sólo habríamos recorrido una tercera parte del camino: a 03/05/2020 aún superamos los 16.000 casos activos. Cierto es que los casos notificados hoy corresponden a personas que se contagiaron hace alrededor de una semana, es decir, que quizá estemos un poco mejor de lo que indica esta última cifra.

No obstante, estoy ciertamente preocupado. En esta simulación ni siquiera se recoge la FASE 0 que en estos momentos ya ha entrado en vigor, durante la cual he podido observar con mis propios ojos como en las calles y parques de Madrid, las normas de distanciamiento social no se están cumpliendo como debieran y la notable descoordinación entre el Gobierno central y el Ayuntamiento de Madrid es tal que, a la vez que el Gobierno permite a la gente pasear, el Ayuntamiento no ha procedido ni siquiera a permitir la peatonalización (ni siquiera temporal) de una cantidad notable de calzadas a fin de facilitar el distanciamiento social. Desde este modesto artículo, pido al lector que tuviera en su mano propiciar tal cosa, que rogara al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al Alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, que se reúnan de inmediato para afrontar la crisis del COVID-19 con unidad de acción, olvidando las siglas y encomendándose a la comunidad científica.

En la siguiente página, podréis ver el modelo matemático utilizado (no incluye aún algunas de las hipótesis particulares utilizadas en este artículo):

[1] ¿Dónde empezar a relajar las medidas de confinamiento?

Y en el siguiente vídeo podéis saber más acerca del software utilizado:

[2] Prototipo #EquipoDesescalada hackathon #HackeAlCovid

Cualquier comentario, crítica acerca del modelo utilizado (o de las hipótesis empleadas) u ofrecimiento de colaboración para continuar modelizando: no dudéis en escribirme. Algo que necesitaría serían fuentes oficiales de datos a nivel más detallado que la Comunidad Autónoma (provincias, islas, etcétera).

martes, abril 14, 2020

¿Están las zonas rurales cumpliendo peor las medidas de confinamiento?

La media móvil de los nuevos fallecimientos diarios en España refleja, de un vistazo, el indicio halagüeño de que el país está, poco a poco, domando la pandemia :


Se da un descenso sostenido promedio de los fallecimientos diarios de un -2,4%. Sin embargo, desagregando los datos por comunidades autónomas, se observa una disparidad que me ha resultado llamativa :


A excepción de Navarra, que es densamente poco poblada, observamos que las otras tres son la más densamente poblada (Madrid), la 3ª (Canarias) y la 5ª (Cataluña). A igualdad de condiciones, me resultaría contraintuitivo que la pandemia tenga visos de resolverse más rápido en las zonas más densamente pobladas que en las menos densamente pobladas.



La prevalencia de la enfermedad 5 días después del inicio de la entrada en vigor del primer estado de alarma, el número de fallecidos por cada 100.000 habitantes fue muy dispar entre comunidades autónomas y fue, en buena medida, fruto de una “mala suerte inicial”. Sin embargo, podemos observar cómo esta mala fortuna de inicio no parece jugar ya un papel demasiado relevante a nivel de comunidades autónomas :


Podríamos poner 4 ejemplos :
Canarias NO tuvo mucha mala suerte inicial y su tendencia es DESCENDENTE.
Madrid TUVO mala suerte inicial y su tendencia es DESCENDENTE.
Murcia NO tuvo mala suerte inicial y su tendencia es ASCENDENTE.
La Rioja TUVO mala suerte inicial y su tendencia es ASCENDENTE.

Elegí trabajar con la densidad de población buscando algún indicio a favor de las zonas poco densamente pobladas, a fin de proponer empezar un plan de desescalada del confinamiento en alguna de esas zonas. Sin embargo, observar que las cifras de fallecimientos han entrado en una fase de descenso mucho más rápidamente en la mayoría de zonas más pobladas que en las menos pobladas (con independencia de las condiciones iniciales) supone para mí un indicio de que, tal vez, el confinamiento no se esté cumpliendo de igual manera en las zonas rurales que en las zonas urbanas.

Lo primero que me debo preguntar es si el Ministerio del Interior ha elaborado algún tipo de indicador del cual se pueda inferir alguna conclusión en relación a este indicio. Tal vez se me esté escapando alguna otra explicación razonable al fenómeno observado. Si no fuera así y tampoco existiera el mencionado indicador, sugiero que se investigue más en profundidad el indicio que aquí señalo.

jueves, abril 09, 2020

¿Dónde empezar a relajar las medidas de confinamiento?

El domingo 26 de abril finaliza la vigencia del tercer Estado de Alarma decretado para abordar la crisis del COVID-19. Para tal fecha se habrán completado ya 6 semanas de confinamiento en toda España y los datos reportados diariamente reflejarán que la reclusión generalizada habrá dado sus frutos. De eso no cabe la menor duda, ahora bien, ¿habrá sido suficiente? A todas luces, no. Todos los gobiernos que han decretado el confinamiento de su población se están haciendo la misma pregunta, ¿cuál es la mejor manera de desescalar esta situación? La respuesta entraña una tremenda complejidad, al estar en juego la vida, la subsistencia y la salud física y mental de millones personas.

Cualquier colaboración entre estados es poca a la hora de afrontar la toma de decisiones durante cada una de las distintas fases de la pandemia. Para algunas cuestiones técnicas, España podrá seguir la estela de aquellos países asiáticos que están demostrando buena gestión de la crisis. Pero, lamentablemente, no basta con “copiar y pegar”. Las características socio-económicas, administrativas y demográficas de las distintas zonas afectadas hacen que cada país tenga su propio desafío. España ha sido el segundo país occidental en el que el COVID-19 ha explotado, siendo el retraso con respecto a la situación italiana de apenas pocos días. El desarrollo de acontecimientos con poco tiempo de diferencia en países semejantes al nuestro, a veces es suficiente para anticiparse y tomar medidas necesarias. No siempre.

Sea como fuere, al Gobierno no le va a quedar más remedio que ir modulando la desescalada sobre la marcha, con la dificultad añadida de que en una crisis de estas características las decisiones que hoy se tomen no tendrán un reflejo sustancial en los datos hasta dentro de varias semanas. Lo que sugeriré al Gobierno en este escrito es que elabore un plan de desescalada muy estricto, con tiempo tasado y circunscrito a un solo territorio: aquel que tenga el menor riesgo de repunte en las dos semanas siguientes. El Gobierno, en una decisión colegiada con cada una de las administraciones locales y autonómica, desarrollaría un plan piloto de desescalada del confinamiento entre los días 27 de abril y 10 de mayo que, de funcionar, empezaría a implementarse progresivamente también en otras regiones a partir del día 11 de mayo.

Symptoms of coronavirus disease 2019 2.0-es.svg


Modelo clásico SIR de Kermack and McKendrick


He utilizado los datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad [1] para modelar la evolución de la pandemia en 4 comunidades autónomas españolas (Madrid, Andalucía, Murcia y Canarias) a fin de comparar, bajo las mismas hipótesis, cómo se comportaría la enfermedad en cada una de estas regiones tras una fase sin confinamiento durante las citadas fechas: las dos semanas que siguen a la finalización de la vigencia del tercer Estado de Alarma. Para ello, me he servido de las ecuaciones diferenciales del modelo SIR de Kermack and McKendrick (1927) [2], con las tasas de transmisión y de recuperación variables en el tiempo y adaptando las ecuaciones a diferencias finitas (la unidad de tiempo para la cual disponemos de datos actualizados son días, de modo que cada t será un sucesivo número entero).

S(t + 1) = S(t) − β(t) S(t) I(t) / N,
I(t + 1) = I(t) + β(t) S(t) I(t) / N − γ(t) I(t),
R(t + 1) = R(t) + γ(t) I(t)

donde
S(t) representa la cantidad de individuos susceptibles de ser contagiados en cierto día t.
I(t) representa la cantidad de casos activos durante el día t.
R(t) representa la suma de los pacientes que se han curado de la enfermedad y los que han fallecido para cierto día t.
β(t) representa la tasa de transmisión dinámica en cierto día t.
γ(t) representa la tasa de recuperación dinámica en cierto día t.
N, representa la población total.


  1. En primer lugar calculamos R(t) tomando los datos del Ministerio de Sanidad para los pacientes curados y los fallecidos para cada día t.
  2. Después calculamos I(t), restando, al total de casos confirmados por el Ministerio de Sanidad para cada día t, el correspondiente R(t), ya calculado.
  3. Para obtener γ(t), hacemos uso de la 3ª ecuación. Este dato lo obtendremos con un día de retraso, al necesitar, para cada t, de R(t + 1). Entonces, podremos resolver :

    γ(t) = (R(t + 1) - R(t)) / I(t).
  4. Tomamos como N, el dato disponible más actualizado posible: el proporcionado por el INE para cada comunidad autónoma en 2019.
  5. Por simplicidad, calculamos S(t) bajo la hipótesis de que no hubiese personas inmunizadas que el sistema sanitario hubiese pasado por alto. Esto es, simplemente restamos a la población total, N, la cantidad de casos activos, curados y fallecidos, esto es :

    S(t) = N - I(t) - R(t)
  6. Finalmente, despejamos β(t) de la 2ª ecuación. Este dato también lo obtendremos con un día de retraso, al necesitar, para cada t, de I(t + 1). Entonces, podremos resolver :

    β(t) = ((I(t + 1) + (γ(t) - 1) I(t)) N) / (S(t) I(t))


Tomaremos como t = 0 la fecha del 07/03/2020, primer día para el que el Ministerio de Sanidad ofrece datos de pacientes curados. Construimos una tabla con los datos relativos a pacientes curados, casos activos y fallecimientos, desde t = 0 hasta t = 32 (08/04/2020, última fecha para la cual hay datos disponibles en la página del Ministerio de Sanidad en el momento de generar este texto), así como las cantidades calculadas con las operaciones descritas de 1) a 6), para cada t. Como ya hemos adelantado, sólo podremos obtener γ (t) y β (t) para la penúltima fecha, es decir t = 31.

Hasta aquí, lo único que hemos hecho es reproducir los datos proporcionados por el ministerio de Sanidad y calcular, para cada t = 0, …, 31, una serie de cantidades dependientes de tales datos. A continuación, utilizaremos la 2ª y la 3ª ecuación de Kermack and McKendrick para estimar, respectivamente, I(t) y R(t) para t > 32..


Utilización de medias móviles


Necesitaremos estimar unos γ y β adecuados. Para ello, nos valdremos de medias móviles de cantidades ya obtenidas de γ(t) y β(t) :

  1. A partir de t = 5, calculamos las medias móviles de γ(t) y de β(t), haciendo uso de las respectivas cantidades para t ∈ [t - 5 ; t + 8], es decir, para cada t, abarcamos un total de 14 días, empezando 5 días antes y terminando 8 días después (ambos inclusive). Aplicando este criterio, sólo podremos calcular estas medias móviles con datos reales hasta t = 31 - 8 = 23.
  2. Por otra parte, para cada una de las 7 últimas medias móviles calculamos la diferencia finita con respecto a su predecesora. Según vayamos iterando, incorporaremos cada media generada en el cálculo de la siguiente diferencia finita.
  3. Calculamos la continuación de la trayectoria de las medias móviles γ(t) y β(t) más allá de t = 24 valiéndonos de la media de diferencias finitas que acabamos de calcular.

Justificación para β(t) : el cálculo directo de β(t) es demasiado sensible a fluctuaciones o retrasos en la notificación en los datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad, de modo que tiene sentido suavizar la trayectoria de β(t) y tiene sentido hacerlo de 7 en 7 : tales retrasos vienen fuertemente condicionados por el hecho de que los datos se reflejen retrasos del fin de semana o no. Ahora bien, tomando la media móvil de solo una semana, no logré estabilizar la curva para las mencionadas proyecciones de β(t) más allá de t = 24. Tomando dos semanas, la trayectoria se volvía mucho más estable : y tiene sentido pensar que, durante las semanas de confinamiento tal trayectoria se vuelva más estable.

Justificación para γ(t) : en un primer momento, había tomado esta función constante. De hecho, el resultado no cambia mucho para la Comunidad de Madrid. Pero al trabajar con los datos de Andalucía, Murcia y Canarias observé que entre los días 03/04/2020 y 07/04/2020 aparecía una clara tendencia ascendente que no podía pasar por alto en la modelización. Por simplicidad, implementé el mismo artefacto que para β(t) : media móvil para 14 días y estimación de la futura pendiente de la trayectoria a partir de la media de las pendientes de esas medias móviles los 7 últimos días. Además, me ha parecido razonable pensar que la tasa de recuperación converja a una constante para todas las regiones. He fijado γ = 0,1041 para las 4 regiones a partir de 17/04/2020, que es la media para Madrid entre el 19/03/2020 y el 02/04/2020, fechas para las cuales he observado bastante estabilidad en esta tasa.


Proyección del modelo


Una vez que hemos calculado la prolongación de las trayectorias de las medias móviles de γ(t) y β(t) más allá de t = 24, estamos en disposición de estimar I(t) y R(t) para t > 32. Lo haremos resolviendo las ecuaciones 2ª y 3ª en sendas columnas nuevas de nuestra tabla. Los respectivos predecesores I(t-1) y R(t-1) los tomaremos de la columna que ya hemos generado en base a los datos del Ministerio de Sanidad, siempre y cuando dispongamos de tales datos. Cuando, a partir de t > 33 ya dejemos de disponer de ellos, tomaremos el dato generado por el propio modelo. Iteramos hasta t = 50, esto es, el 26/04/2020, fin de la vigencia del tercer decreto de Estado de Alarma. Por otra parte, entre t = 32 y t = 50 hemos de copiar, en las columnas reservadas para γ(t) y β(t), el resultado obtenido de las medias móviles para cada uno de esos t : utilizaremos tales estimaciones para suavizar las curvas γ(t) y β(t) que generaremos a partir de 27/04/2020 (que veremos más adelante).

Según el modelo aquí desarrollado, para tal fecha, no estaremos en condiciones de terminar con el confinamiento, la cantidad de contagiados será aún alta y decretar medidas de aislamiento para únicamente los casos activos de toda España y sus posibles contactos se antoja por completo fuera de nuestras posibilidades. La foto fija del modelo para el 26/04/2020 señala que, en particular, en estas 4 comunidades autónomas, habrá la siguiente cantidad de casos activos :


Ahora bien, dado que la evolución de la pandemia en España lleva un curso desigual en función de diversos factores, también geográficos, podría ser una buena idea averiguar qué regiones son menos susceptibles de sufrir repuntes importantes a partir del 27/04/2020 para desarrollar un plan piloto de desescalada del confinamiento, ampliable a otras zonas (en función de los resultados) a partir del 11/05/2020. Para dar con la mejor respuesta, evidentemente, no basta con esta modelización matemática, habrá que tener en cuenta otros factores como la capacidad asistencial del sistema sanitario en la zona finalmente elegida.

Hablando en términos del modelo, no es ni necesario ni suficiente que la tasa de transmisión β llegue a casi 0 para evitar un repunte de los contagios. De nada serviría estar totalmente confinados, lograr ese β ≈ 0 en el modelo, que el país vuelva totalmente a su actividad normal y que unos pocos casos sin controlar pudieran reproducir de nuevo los acontecimientos en los que estamos ahora inmersos. Más valdría, sobre todo en esta primera etapa de desescalada, mantener en el tiempo una tasa de transmisión β < 0,1 (esto implicaría un descenso sostenido de los casos activos) mediante un plan de “vuelta a la normalidad” muy prudente que no nos llevara a dar pasos en falso con fatales consecuencias. Conseguir ese β < 0,1 depende de muchos factores, que esta modelización no pretende abarcar.

Valga la siguiente comparación entre las 4 comunidades autónomas elegidas para hacernos una idea del grado de magnitud del peligro de trazar un plan de desescalada demasiado a la ligera. Para ello, me serviré de la tasa de transmisión dinámica calculada a través de los datos del Ministerio de Sanidad.para el día 19/03/2020 y días cercanos en cada una de estas 4 regiones. La elección de ese día responde a que estoy estimando en 5 los días que transcurren desde que una persona contagiada puede contagiar a la siguiente. Esto no es exactamente así: lo que se estima en 5,1 días es el tiempo que transcurre desde que una persona contagiada desarrolla síntomas (según un estudio de la Universidad John Hopkins). Para que tales cantidades coincidieran serían necesarias dos cosas: que el momento de desarrollar síntomas sea el de más probable contagio y que cada persona contagiara únicamente a otra. Aún así, escoger un decalaje de 5 días me ha parecido lo más adecuado. Y el 19/03/2020 es 5 días después del 14/03/2020, momento justo anterior al confinamiento. Como los datos fluctúan, resulta conveniente considerar una media que incluya los 3 días siguientes y los 3 días precedentes :


Haremos uso de estos datos para modelar una situación de no confinamiento entre el 26/04/2020 y el 10/05/2020 que da lugar a un arrepentimiento ejecutivo tal que el 11/05/2020 el Gobierno vuelve a decretar un confinamiento con las mismas características que las actuales. Aplicando el señalado decalaje de 5 días, supondremos que entre el 02/05/2020 y el 15/05/2020 hubiese una tasa de transmisión dinámica equivalente a la estimada, en cada región, el 19/03/2020. Haremos ajustes con medias móviles y medias de diferencias finitas para suavizar la trayectoria en los días anteriores y en los siguientes.

Justificación : trasladar, sin más, una tasa de transmisión dinámica de una fecha a otra no nos va a generar resultados numéricamente cercanos a la realidad (si es que esa realidad se produjese). Sin embargo, juzgo útil hacer este ejercicio porque ayuda a modelar una misma situación, bajo las mismas hipótesis, para diferentes regiones: lo útil no serán los resultados numéricos, sino la comparación de los órdenes de magnitud entre las diferentes regiones, y entre dos las curvas generadas en cada región.





Desde, aproximadamente esta semana hasta la última semana de abril, la cantidad de casos activos no dejará de bajar. Si dejamos el confinamiento demasiado rápido, la cantidad de casos activos volverá a subir a principios de mayo y habrá que revertir la decisión. Ahora bien, observamos que el efecto no es el mismo en cada una de las regiones. Por un lado, no pasemos por alto el eje de ordenadas : cada gráfica tiene su propio orden de magnitud. Por otro lado, observamos que la magnitud de la segunda curva es también diferente con respecto de la primera al comparar entre gráficas. Y, en especial, observamos que en Canarias la diferencia entre ambas curvas es más que notable.



Conclusión


Elegí Madrid, por un lado y Andalucía, Murcia y Canarias, por otro, al ser, respectivamente, la comunidad autónoma con mayor incidencia de COVID-19 y las tres regiones con menor incidencia. Si hubiera que elegir una de estas 4 Comunidades Autónomas para comenzar una desescalada del confinamiento, sería Canarias. Pero creo que sería útil aplicar un modelado de este tipo de una manera más pormenorizada a algunas regiones en particular, ya sean provincias, islas, comarcas, municipios o entidades de otra naturaleza. Regiones que el Gobierno, demás administraciones y organismos técnicos y de gestión sanitaria, todos coordinados, consideren posible comenzar un plan piloto de desescalada del confinamiento. Dadas las particularidades socio-económicas, administrativas, demográficas y de recursos sanitarios disponibles, deben ser las autoridades las que determinen las entidades geográficas candidatas a desarrollar el plan piloto sugerido.


Bibliografía y recursos


[1] Situación de COVID-19 o Coronavirus en España - Ministerio de Sanidad

[2] Ajuste de los datos oficiales del COVID-19 mediante un modelo SIR con tasa de transmisión dinámica - José E. Chacón - Universidad de Extremadura


Datos de contacto : alonsorgaz(arroba)gmail(punto)com

domingo, noviembre 17, 2019

Una asamblea por sorteo para resolver la cuestión catalana

Hace unas semanas, La Sexta Noche emitió una entrevista a Manuela Carmena en la que propuso la creación de una asamblea formada por ciudadanos seleccionados al azar para que deliberaran, lejos de las dinámicas partidistas, con el fin de encontrar una solución política en Cataluña. Cualquiera podría pensar que no es más que una ocurrencia que sale de alguien que ya no forma parte de la política activa. De ocurrencia nada: la puesta en marcha de Asambleas Ciudadanas formadas por sorteo es una práctica cada vez más habitual tanto dentro como fuera de nuestras fronteras para afrontar problemas que sobrepasan a los representantes electos. No en vano, la ex-alcaldesa de Madrid acompañó su propuesta de una breve pero certera explicación de una experiencia de éxito: la Asamblea Ciudadana Irlandesa.



Formada por 99 personas seleccionadas al azar, la Asamblea Ciudadana Irlandesa lleva funcionando de manera oficial y bajo su actual formato desde 2016. En particular, el objetivo para el cual se constituyó en 2017 fue explorar soluciones de consenso en torno al debate del aborto, una cuestión en la que se consideró que los partidos políticos, por su propia naturaleza competitiva, estaban menos capacitados que la propia ciudadanía para aportar tal solución de consenso.

Esta experiencia irlandesa fue todo un éxito: la ciudadanía logró superar el debate, aportando una solución tras meses de deliberación, de consulta a expertos, de escucha activa entre los participantes. Al final del proceso, la gran mayoría de la Asamblea votó a favor de la reforma de la octava enmienda de la Constitución irlandesa; recomendación que poco después sería ratificada en referéndum, logrando en ambos casos un amplio apoyo, con resultados muy parecidos (superiores al 60% en ambos casos).

La pregunta que cabe hacerse sería: ¿es posible aplicar una solución parecida a la crisis territorial que existe en Cataluña (y con el resto de España)? Seamos honestos y empecemos respondiendo sinceramente a esta otra: ¿de verdad podemos confiar en que los actuales partidos políticos tengan la capacidad de afrontar tal tarea?

ERC y Junts per Cat necesitan instrumentalizar el deseo de independencia de parte de la sociedad catalana para sus propios fines: su carrera por la hegemonía en el independentismo les podría dificultar ser parte de la solución. Tienen incentivos para mostrarse ante sus respectivos electorados el uno más duro con el estado que el otro, tacticismo que se recrudece cuando “se temen” elecciones.

Por su parte, C’s, PP y Vox, llevan tiempo compitiendo por mostrarse ante el electorado como aquel que habla más alto que los demás de la unidad de España, como aquel que no está dispuesto a ceder ante el independentismo (algo también tacticista: el PP de 1996 pactaba con naturalidad con CiU una cesión de competencias en educación a Cataluña con tal de lograr el poder… un PP en el que, por cierto, Abascal militaría hasta 2013).

Por otro lado, a PSOE y a Unidas Podemos les suele perjudicar electoralmente que “el tema catalán” forme parte de la agenda política, con lo que es difícil que el anunciado gobierno PSOE-Podemos tenga una capacidad real para poner sobre la mesa alguna solución con recorrido: cualquier propuesta de solución al conflicto será denostada por las formaciones que se encuentran en cada uno de los dos polos.

Así que no nos engañemos: los partidos políticos difícilmente podrán proponer podrán proponer solución alguna “para todos”. Por su propia naturaleza tienden al electoralismo, a proponer soluciones “de parte”, a lanzar ideas que creen que van a hacer crecer su porcentaje de voto en las siguientes elecciones (que nadie sabe cuándo serán).


¿Qué nos queda entonces? ¿De verdad la deliberación ciudadana mediante asambleas formadas al azar es una solución? Bien es cierto que la complejidad de “la cuestión catalana” es mucho más grande que la cuestión del aborto debatida en Irlanda, con lo que es probable que para llevar a cabo la idea que Carmena hace suya, quizá haga falta algo más que un solo grupo de 99 personas. Quizá haga falta celebrar decenas de asambleas en las distintas provincias de España, mucha paciencia y empatía… quizá haga falta que la experiencia se reproduzca durante varios años hasta que la voz de la ciudadanía sobresalga por encima de las confrontaciones partidistas. Y quizá no se consiga a la primera, pero es la única posibilidad de que un conflicto político de estas características no acabe de la peor manera: con vencedores y vencidos. Sacar a los políticos de la ecuación.

Tales asambleas deberán disponer de facilitadores profesionales y sus participantes deberán poder pedir la comparecencia de los expertos que requieran. El objetivo debería ser la generación de una serie de objetivos comunes, de propuestas de cambios legislativos que contaran tanto con el apoyo de, al menos, el 60% de la población española y, al mismo tiempo, el 60% de la población catalana (y cuanto más mejor en ambos casos). Si tales experiencias se llevaran a cabo, nos sorprenderíamos observando cómo la gente corriente (que no tiene interés alguno en que los problemas políticos se perpetúen) se pone de acuerdo mucho más rápido y más eficazmente que los partidos políticos.

Para que tal cosa funcione tiene que ocurrir algo parecido a lo ocurrido en Irlanda: para que la Asamblea Ciudadana tenga la máxima legitimidad, ha de ser una iniciativa oficial, el gobierno se lo tiene que creer. Más País tiene una buena oportunidad para recoger el guante lanzado por una de sus principales referentes y llevar la cuestión a debate en el Congreso de los Diputados: el primer paso es que se hable de ello. Que los medios recojan la idea y trasladársela al resto de partidos.

Tras un resultado electoral algo deslucido y tras la evidencia de que los tres diputados logrados no son necesarios para mediar entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias a fin de que estos pacten (parece que ya lo están haciendo sin intermediación de un tercer actor), impulsar una solución para Cataluña de estas características, desde la radicalidad democrática (contando con toda España) sería un bonito y útil papel a jugar por Errejón y los suyos durante esta legislatura. Lo mejor de todo es que para empezar a trabajar no hace falta empezar de cero, ni que se vayan demasiado lejos: algo de experiencia ya tienen al respecto con el Observatorio de la Ciudad de Madrid, el órgano que reformó Ahora Madrid en la anterior legislatura para que 49 madrileños seleccionados al azar deliberaran acerca de propuestas para la ciudad.

Texto revisado por la asociación DEMOKRATIA

martes, septiembre 24, 2019

¿Debería Errejón quedarse en la Asamblea de Madrid?

No me imagino una guerra en la que, ocupándose dos ejércitos aliados de sendos frentes de batalla, uno de los ejércitos deje desatendido el frente del que se estaba ocupando, llevándose de allí a su mejor general y enviándole al frente donde ya está el mejor general del ejército aliado. Es más que razonable que un ejército pueda enviar a algunas de sus mejores divisiones a ayudar a otro frente cuando se prevea un serio riesgo de que los aliados puedan perder una batalla importante si no se les ayuda. Pero enviar al general propio puede suponer, por un lado, debilitar al general aliado (y a sí mismo) y, por otro, dejar desatendido durante 4 años el frente en el que su ejército se está empezando a hacer fuerte (tras, por cierto, haberle cambiado el paso al susodicho ejército aliado). Si bien es verdad que Unidas Podemos y Más Madrid no son ejércitos, podemos servirnos de tal símil bélico: son aliados, deben serlo.


No me cabe duda de que colocar a Errejón como candidato para las elecciones generales supondría maximizar las opciones particulares de Más Madrid en tales comicios, pero a medio plazo tal movimiento podría no favorecer al balance global de las fuerzas “a la izquierda del PSOE” en las dos instituciones importantes donde más presencia tienen, sumados, ambos partidos: Congreso de los Diputados y Asamblea de Madrid. No me parece racional que haya quien se deje llevar por el “qué bonito sería” (Errejón en el Congreso) sin reflexionar acerca del vacío que puede dejar Íñigo en la Asamblea de Madrid (sobre todo teniendo en cuenta que cierto vacío ya hay en las filas de Más Madrid en el Ayuntamiento de Madrid, tras la marcha de Carmena). Y creo que estos estados de euforia solo pueden explicarse observando la autocomplacencia de buena parte de las bases alrededor de las bondades de únicamente su propia candidatura (ignorando la interrelación con Unidas Podemos) y el esmero “del enemigo” para alentar a Errejón a dar pasos cada vez más grandes. Cuidate de quien te halaga.

En particular, el grupo PRISA y AtresMedia (que no están precisamente sostenidos por las cuotas de sus lectores, oyentes o telespectadores) llevan tiempo soplando a favor de que Errejón siga escalando. Es lógico que Más Madrid quiera aprovechar estos regalos del sistema (quién no querría publicidad gratuita), pero no debería bajar la guardia, no vaya a ser que esté cayendo en una trampa colocada por el enemigo.

No fue casual que en 2014 Podemos saliera tanto por la televisión. En aquellos inicios hicieron cosas bien, pero, ¿qué interés iban a tener Cuatro, laSexta y etcétera en darles tanto espacio como se les dio entonces? ¿Sólo por la audiencia? Si lo dice hasta Marhuenda: la estrategia a corto plazo fue lanzar a Podemos para restar escaños al PSOE en aquella coyuntura y que le fuera más fácil a Rajoy revalidar tras la crisis y los recortes. Evidentemente, ante la oportunidad que el sistema brindaba a Podemos, estos intentaron aprovecharla hasta que, tanto por el desgaste provocado por la crisis política (procès y demás) como por errores propios, el modelo “Podemos” ha ido perdiendo fuelle.

Tampoco fue casual que en 2015 AtresMedia y PRISA potenciaran a C’s y, no nos engañemos, últimamente están potenciando a Más Madrid y en particular a Errejón, lo que tampoco es casual. Íñigo tiene una gran capacidad de comunicación, pero sus virtudes no explican por sí solas tanta promoción gratuita. Me inclino a pensar que está siendo utilizado pretendiendo que Más Madrid sea un peón del que el PSOE pueda disponer. Pero ojalá Más Madrid sea lo suficientemente hábil como para utilizar ese buen trato que aún le dan los citados grupos mediáticos para estar donde y como crea oportuno que deba estar, en una estrategia global con fuerzas aliadas; en lugar de representar el papel que otros pretenden atribuirle. ¿Será lo suficientemente hábil? Las prisas ayudan a tropezar.

Errejón no ha consolidado aún un liderazgo contra la derecha, su interés mediático responde a su antagonismo contra Iglesias, no contra la derecha. Sería un error que Más Madrid no se diera cuenta de esto. En cuanto se acabe esta etapa política de Pablo Iglesias, Errejón dejará de ser útil para esa parte del stablishment que lo alienta, que lo aplaude y que, en definitiva, quiere utilizarlo con los fines particulares de que solo quede uno. Y cuando eso ocurra, todos los palos que ahora son para Iglesias, serán entonces para Errejón. O lo que es peor: que directamente se le ignore.

En mi opinión, Íñigo no debe presentarse a las elecciones generales. Debe ser muy activo en campaña, tanto en Madrid como allá donde Más Madrid tenga potenciales aliados, presumiblemente en la Comunidad Valenciana (con Compromís) y quizá también en Andalucía (con Adelante Andalucía). Pero la Comunidad de Madrid es muy importante, el objetivo de echar a la derecha tras 30 años de corrupción del Partido Popular es crucial y si Errejón tiene, en la práctica, la entidad de jefe de la oposición que tiene, no es para despreciarlo. Después, acabar materializando su actual fuerza en un cambio de gobierno, requerirá de un largo e importante trabajo colectivo de sus bases durante cuatro años. Creo que si se va, este objetivo tan importante se complica. Y, si bien es cierto que Carmena dejó su acta de concejal al poco de las elecciones, avisó antes de las mismas de que lo haría si no lograba revalidar. Por su parte, sería una falta de respeto a los votantes de Más Madrid a la Comunidad de Madrid que Errejón abandonara su puesto apenas cuatro meses después de haber sido elegido diputado autonómico.

No obstante, sí considero un acierto que Más Madrid haya dado el paso de presentarse a las elecciones generales. Creo que debe hacerlo aunque apenas logre ser 4ª o 5ª fuerza política en Madrid (y ojalá le vaya aún mejor). Debe jugar a favor de la suma progresista aunque tal cosa beneficie (o parezca que beneficia a corto plazo) a Pablo Iglesias. Aunque Unidas Podemos quede por encima de Más Madrid en su circunscripción, lo importante es sacar a gente de la presumible abstención. ¿Qué Más Madrid es capaz de llevar a las urnas a 300.000 madrileños? Lo firmo. ¿Qué es capaz de sumar votos de gente desencantada con el PSOE y C’s? Perfecto.

miércoles, junio 26, 2019

La frivolización de las olas de calor y la manifestación a favor de Madrid Central

Sin intención de personalizar y ni de elevar la anécdota a categoría, no puedo dejar de mostrar mi preplejidad cuando, al cuestionar en redes sociales la conveniencia de mantener la convocatoria de una manifestación a favor de Madrid Central a las 19 de la tarde de un día que pronostican 41 grados a la sombra para para tal momento, recibo un comentario que me he hecho saltar como un resorte.


El comentarista en cuestión ridiculiza mi planteamiento, metiéndome en una especie de totum revolutum con diversos divisores de la izquierda (como cuestionando que yo estuviera a favor de Madrid Central, vaya). Vaya, es lo que me ha dado energía para escribir este artículo, pero no merece la pena ahondar en ello. Iré al grano.

Quiero fijar la atención en tres artículos que he encontrado por ahí acerca de la ola de calor de 2003. En primer lugar, un artículo de EL PAÍS, de 19 de agosto de 2003, en el que se señala que los datos del INE dicen que durante la segunda quincena de julio y la primera quincena de agosto hubo un notable incremento de la mortalidad en 10 capitales de provincia con respecto al mismo periodo de 2002. Especialmente llamativos los incrementos porcentuales de Vigo (56%) y Jaén (86%). También lo es que las autoridades españolas atribuyeran únicamente 46 muertes a un golpe de calor o al agravamiento de una enfermedad a causa de las altas temperaturas, en contraposición con las 5.000 que entonces reconoció Francia.

En este otro artículo del ABC, del 11 de julio de 2014  se considera que la ola de calor de 2003 fue el desastre natural más mortífero de los acaecidos en España de 1970 a 2012. Eran las conclusiones del «Atlas de la mortalidad y las pérdidas económicas provocadas por fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos», de la Organización Meteorológica Mundial. Este estudio atribuye a España la friolera de 15.090 víctimas mortales durante la citada ola de calor de 2003.

Pues bien, un tercer artículo, de la web de laSexta, del 25 de junio de 2019, habla de que "Francia se prepara para una ola de calor peor que la que dejó 15.000 muertos en 2003". Debo aclarar que pese al parecido entre las dos últmas cifras ofrecidas, no pretendo inferir que haya habido una cantidad de fallecidos por esta causa similar en ambos países. No tengo la menor idea de cuán comparables son entre sí unos y otros estudios. Pero sí quisiera llamar la atención sobre lo poco que se habla en España de estas cifras que no son, en absoluto, pequeñas.

Parece que en España estamos acostumbrados a que nos muestren en "El Tiempo" un decálogo de "Protección frente al calor" y que ya nos entra por un oído y nos sale por el otro. El cambio climático debería servirnos para tomar conciencia sobre el cuidado del planeta, del entorno y de las personas, no para aprender a asumir estoicamente que mucha gente morirá de manera repentina mientras el mundo sigue girando (y mundo político en particular, por recuperar el contexto de este artículo).



Pues bien, en mi honda preocupación por la frivolización de las olas de calor, sintiendo que perdemos (un poquito) el norte olvidando que el nuevo alcalde de Madrid, José Luis Martinez-Almeida no es el único enemigo de la salud pública (que salvo que vaya a hacer lo contrario de lo que prometió, claro está que lo es), sino que también lo es el calor extremo; no me he poddido aguantar y he dirigido el siguiente mensaje a la "Plataforma en Defensa de Madrid Central":
Buenas tardes.
Les escribo preocupado. Se anuncia una ola de calor que tendrá su punto álgido el sábado. En particular, en Madrid, incluso a las 19 horas, se esperan 41 grados (a la sombra). En caso de que se cumpla tal pronóstico, desconozco cual seria la sensación térmica al sol o sumando el "efecto asfalto".
En lo político, tal situación climática puede disuadir a muchísima gente de acudir a la manifestación. Las manifestaciones, siendo reivindicativas, pueden tener o no su punto lúdico; pero dudo que la gente vaya a ir para pasarlo mal. Ingredientes para un pinchazo probable.
En lo personal, como digo, estoy preocupado, y no sería capaz de recomendar a nadie a que vaya. A mis seres queridos, a la gente de mi entorno no puedo sino recomendarles que busquen una piscina o que se queden en casa en estas tardes de calor extremo.
En cuestiones de salud pública (y en definitiva) me parece una temeridad mantener la convocatoria del sábado a esa hora. Los golpes de calor son una cosa muy seria que provoca muertes. Muchas personas muy comprometidas con la calidad del aire con Madrid Central podrían poner en riesgo su vida por acudir a su convocatoria (y creo que no debería hacer falta señalar que el riesgo se agrava en el caso de niños, personas mayores u otros colectivos de riesgo).
Tenemos que cuidarnos entre todas. Entiendo que ya se ha hecho un esfuerzo importante por difundir la convocatoria, pero les pido por favor que desarrollen un urgente debate interno para decidir qué hacer al respecto para esta situación de excepcionalidad. Comprendo, además, la dificultad de cambiar la fecha, sobre todo por la falta de margen para encontrar otro día antes del 1 de julio (moratoria de multas de Martinez-Almeida).
Creo que la mejor alternativa sería retrasar la convocatoria a las 22 horas, para cuando se prevé que siga haciendo muchísimo calor (36 grados), pero ya se habrá puesto el sol y a esa hora el asfalto empezará a enfriarse un poco. A esa hora, segurísimo que acudiría mucha gente (gente con, además, muchas ganas de salir de casa después de todo un día de enclaustramiento por calor).
Acabo, queriéndoles mostrar mi más profundo apoyo a Madrid Central y a convertir tal reivindicación una cuestión estratégica en la protección de la salud de los madrileños y del cambio de sentido común hacia un modelo ecologista. Pero les insisto, traten de pensar con la cabeza fría acerca de la no conveniencia de mantener la convocatoria de las 19 de la tarde.
Un afectuoso abrazo.

sábado, junio 22, 2019

Más Madrid y la democracia deliberativa

Si bien Ahora Madrid fue la confluencia, exitosa en 2015, entre Podemos y Municipalia (después Ganemos Madrid), no podemos decir que Más Madrid sea Ahora Madrid con otro nombre. Más Madrid es (o pretende ser) la refundación del espacio político surgido de la experiencia de una gran parte de los que participaron en la gestión del gobierno de Ahora Madrid (2015-2019, Ayuntamiento de Madrid) y de la simpatía generada, grosso modo, por el tono y discurso de Carmena y Errejón. En resumen, Ahora Madrid fue la cristalización del espíritu 15M en una victoria electoral y Más Madrid es capital humano con experiencia de gobierno, dos liderazgos principales... y algo que está en proceso nacer del todo. Desafortunadamente Más Madrid no ha cristalizado en un gobierno,  pero, más allá de la derrota, ¿hay margen para la construcción de un espacio democrático?

Más Madrid, con su creación en noviembre de 2018, se independiza de la génesis de Ahora Madrid priorizando una estrategia para la victoria por encima de "guardar las esencias" de la confluencia de 2015. Para tal fin se apostó por Carmena y esta condicionó su continuidad a que pudiera elegir a su equipo. A pesar de la derrota, los resultados han sido muy buenos y no está nada claro que, si se hubiera mantenido la confluencia Ahora Madrid, los resultados para "la izquierda" fueran a haber sido mejores. No lo sé y es posible que hubieran sido peores.

El caso es que me parece acertado que Más Madrid desarrolle su identidad propia al tiempo que la también escisión de Ahora Madrid "Madrid En Pie Municipalista (MEPM)" repiensa su propia identidad y estrategia. No creo que tuviera mucho sentido (ni tampoco imagino si volvería a ser posible) que Más Madrid tratara de volver a construir una opción electoral junto a ellos. Pero sí me gustaría que desde Más Madrid se recuperara cordialidad y se comprendiera, con humildad, que sus razones tuvieron para discrepar acerca de cómo inició su andadura Más Madrid. Eso sí, la otra parte, es decir, la autocrítica que deba hacer MEPM y donde acaben colocando a Más Madrid en su marco mental (si como parte de la solución o como parte del problema) ni depende de Más Madrid ni debería quitarles demasiado el sueño.


En esa construcción de identidad propia, no me cabe ninguna duda de que Más Madrid (o, al menos una parte) tendrá certera voluntad de avanzar en el democratismo, en lo que se refiere a la construcción de un espacio democrático y estable en Madrid. Valioso avance sería, pero tal construcción por sí sola no tendría demasiado mérito: desde la oposición es siempre menos problemático coordinar espacios (de militancia de partido) de democracia deliberativa que desde el ejecutivo. De manera que no creo que ese sea el verdadero reto, sino, por un lado, lograr incorporar a la participación activa en política a mucha de la gente que veía con simpatía el 15M (más de un 80% en España según una encuesta de Havas Media en junio de 2011) y a mucha de la hoy afín a los movimientos feministas y ecologistas. Y por otro, que los estándares de democracia interna que se consigan consolidar (los que sean) durante este periodo de oposición no se conviertan en meras formalidades estatutarias que salten por los aires cuando "se recupere" el gobierno de la ciudad. Estos retos no tienen precedentes en la ciudad de Madrid.

Sería un fraude político que Más Madrid recuperara con grandilocuencia métodos horizontales y un espíritu de radicalidad democrática propios del 15M (y de los primeros tiempos de Ahora Madrid), ahora que está en la oposición y que no sepa (o no quiera) mantenerlos cuando "se recupere" el gobierno. Creo que en Más Madrid hay suficiente gente con experiencia institucional que ayude a la construcción de ese equilibrio: alto grado de democracia interna pero evitando metodologías que no sea posible mantener cuando se recupere el gobierno. Es decir, creo que es posible si hay voluntad política.

Yendo a lo concreto, para incorporar a la gente a la participación activa no creo que haya que comerse demasiado la cabeza, basta con hacer bien lo más sencillo: cuidar a la gente. Cuidar a cada una de las personas que directa o indirectamente se acerquen a Más Madrid (a través de comentarios en redes sociales, propuestas en portales de participación o acudiendo por curiosidad a alguna mesa informativa o a alguna reunión de distrito). Motivar a la gente a que haga propuestas y a que conozca las ya existentes para que pueda enriquecerlas. Y no basta con poner un buzón a partir del cual las personas proponentes pierdan la pista de sus propuestas.


Y no se puede desechar a las primeras de cambio una propuesta porque a los cargos electos o a los vocales vecinos no les interese, o la consideren poco útil para el tacticismo partidista: una persona haciendo una propuesta (sea cual sea esta) debería ser considerada por los partidos políticos como oro puro, es una persona que cree que su voz será escuchada y ahí los partidos que presumen de promover la participación ciudadana no pueden decepcionar. Deben dar un cauce a cada una de las propuestas, que la persona proponente tenga una traza acerca del recorrido de su propuesta. Que se construyan espacios de debate interno y se cuente con la persona proponente para deliberar acerca de su propuesta y, en su caso, se argumente con honestidad y transparencia cuáles son los límites de la misma en el seno de la organización.

Un sencillo pero afectuoso acompañamiento personalizado en este sentido puede ser muy motivador. Y en un contexto de partido, creo que cuidar a las personas, siempre sin ignorar los límites del proyecto, consiste en esto, en garantizar el derecho a la participación política a todas aquellas personas que se aproximen al partido con una inquietud, con una propuesta. ¿Estará Más Madrid a la altura?

domingo, junio 16, 2019

¿Cómo evitar que vox presida el distrito de Usera (Madrid)?

Siento si has llegado hasta aquí engañado por el título. Con el resultado de las elecciones y el de la votación de investidura en la mano, me temo que no hay manera. El equipo de gobierno pactado entre C's, PP y vox y, en particular, el alcalde (se trata de un sistema bastante presidencialista) puede designar a quien desee para presidir las juntas de distrito. Poco importa si los partidos del gobierno no han logrado demasiados votos en determinado distrito, la circunscripción única y el sistema centralizado lo permite.

La pertinencia de la pregunta con la que titulo este artículo viene de que, tras la sesión de investidura del alcalde de Madrid, José Luis Martinez-Almeida, saltó la noticia de que el PP cedería a vox la presidencia de las Juntas de Distrito de Chamberí, Salamanca y Usera. A primera vista, a quien conozca un poco Madrid, podrían no resultarle demasiado llamativas las dos primeras propuestas, al tratarse de distritos de tradición más conservadora. En efecto, si vamos a los datos, comprobamos que, en las elecciones municipales recién celebradas:
- En el distrito de Salamanca, el 69,59% de los votantes votaron a algún partido de las tres derechas, de los cuales el 10,32% votó a vox.
- En Chamberí, los resultados no han sido muy diferentes: 63,19% voto a la derecha y, en particular, el 8,76% votó a vox.


Más llamativa ha sido la inclusión de Usera en la "oferta". En este distrito, la suma de las tres derechas se queda en el 36,83%, y "solo" el 6,35% votó a vox. Pero insisto, si quieren, pueden hacerlo, sin embargo, ¿qué legitimidad tendría una formación política con un apoyo tan relativamente pequeño, para presidir la Junta de Distrito?

Y digo yo, ¿no sería mejor que cada distrito determinara, de manera independiente, quién debe presidir su Junta en función de los votos que cada formación política haya obtenido en dicho distrito? La idea no es ninguna marcianada. Sin ir más lejos, París, en lo que respecta a su término municipal, es una ciudad de algo menos de 2.300.000 habitantes distribuidos en 20 distritos, arrondissements (desde el más pequeño en población, Louvre, con 17.000 habitantes, al más populoso, Vaugirard, con 235.000 habitantes). Bueno, pues resulta que en la capital del país que suele ponerse como ejemplo de estado centralizado tienen una alcaldía para cada distrito. ¿Por qué no explorar esta posibilidad para Madrid?

Obviamente, Madrid deberá conservar una institución central que coordine diferentes áreas competenciales que conciernan a diferentes distritos o al conjunto de la ciudad (como ocurre en París). Pero tal cosa es compatible con democratizar los distritos y dotarlos de más competencias. Para el votante, el ejercicio sería bastante sencillo: bastaría con que depositara un segundo voto en una "urna de distrito". Con el sistema electoral, creo que tampoco habría que comerse mucho la cabeza, grosso modo se podría utilizar el mismo criterio que para los municipios. Esto es, según el artículo 179 de la LOREG:
- Al distrito de Barajas le corresponderían 21 concejales de distrito, al tener entre 20.001 y 50.000 habitantes.
- A Vicálvaro y a Moratalaz, le corresponderían 25 concejales de distrito, al tener entre 50.001 y 100.000 habitantes.
- La mayoría de distritos (un total de 13) tienen entre 100.001 y 200.000 habitantes, con lo que a todos estos distritos. les corresponderían 27 concejales de distrito.
- Y finalmente, a los distritos más poblados, Ciudad Lineal, Puente de Vallecas, Latina, Fuencarral - El Pardo y Carabanchel, les corresponderían 29 concejales de distrito.

A título de curiosidad, habría que señalar que bajo estas premisas (y suponiendo que los resultados recién obtenidos fueran a ser extrapolables a un sistema de estas características, que es mucho suponer), la suma de Más Madrid + PSOE habría alcanzado la mayoría absoluta en 11 de los 21 distritos.


Un sistema de estas características permitiría, además, la entrada en las Juntas de Distrito de iniciativas vecinales independientes, de barrio, nacidas desde lógicas diferentes a las de las candidaturas que se presentan al Ayuntamiento de la ciudad. Menos mediáticas que estas, más a pie de calle y conocedoras de primera mano de la realidad de cada barrio. Para favorecer el florecimiento de estas iniciativas vecinales será conveniente, además, la supresión de la barrera electoral de 5% (restricción recogida en la LOREG, que rige a nivel nacional).

Nota: sin esta barrera del 5%, la candidatura Madrid En Pie Municipalista habría entrado con un concejal de distrito a un total de siete distritos (Latina, Carabanchel, Villaverde, Centro, Vicálvaro, Puente de Vallecas y Villa de Vallecas), aunque no habrían resultado determinates para generar alguna mayoría diferente en ninguno de ellos.

sábado, junio 08, 2019

Tres posibles rumbos para Barcelona, ¿y si se celebrase una segunda vuelta electoral?

El procedimiento para elegir alcalde tras las elecciones municipales es claro. Si un partido logra la mayoría absoluta en escaños (y no se dan casos de transfuguismo) su candidata a alcaldesa logrará el bastón de mando. Si ningún partido logra por sí solo mayoría absoluta en las urnas pero uno de ellos la logra gracias al apoyo de concejales de otros partidos, su candidato logrará, de este modo, ser elegido alcalde. En cambio, si ninguna de las candidaturas lograra más del 50% de los apoyos, será elegido alcalde el candidato cuyo partido haya sido el más votado en las urnas.

Pongamos como ejemplo la ciudad de Barcelona. Allí, el Pleno del Ayuntamiento está conformado por 41 concejales, de manera que un candidato se habría convertido fácilmente en alcalde si su candidatura hubiera logrado, al menos, 21 escaños. Como vemos, en Barcelona no ha ocurrido así, sino que la fuerza más votada (ERC) ha obtenido 10 escaños. Ernest Maragall, su candidato, sería pues alcalde si ninguno de los otros candidatos logra que una cantidad suficiente de concejales de otros partidos les elija. Al parecer, esta otra posibilidad no es descabellada, dado que Manuel Valls (BpC-C’s) ha expresado su voluntad de votar a favor de Ada Colau (EN COMÚ).



Las estrategias post-electorales sitúan a los partidos decisivos en, principalmente, tres lugares:
1. ERC está en que las fuerzas “soberanistas” (pro-referéndum) suman 25 escaños (con EN COMÚ y JUNTS) y que ellos han sido los más votados.
2. EN COMÚ quiere hablar con las “fuerzas progresistas” trascendiendo la lógica procesista, mediando entre el ERC del 1-O y el PSC “del 155”. Suman 28.
3. El PSC y Manuel Valls (BpC-C’s), tirando de pragmatismo, quieren evitar que haya un alcalde independentista. Suman 24 con EN COMÚ (y sumarían 21 si los tres concejales de C’s rompen con la estrategia de Valls).
Hecho el apunte, el objetivo del artículo no es desarrollar un comentario político sino poner de manifiesto que las alternativas son exactamente tres. De hecho, si observamos en escrutinio, podemos ver que las tres fuerzas más votadas son, de algún modo, “la fuerza central” de cada uno de los tres lugares estratégicos señalados. La diferencia entre ellas es, además, muy pequeña (apenas 3 puntos porcentuales entre la 1ª fuerza, ERC, y la 3ª, PSC). ¿Sería factible preguntar a la ciudadanía cuál de los tres posibles rumbos para la ciudad prefieren?



En otros países se celebran elecciones a dos vueltas. Tales sistemas electorales devuelven la palabra a la ciudadanía para que expresen cuál de las dos candidaturas más votadas prefieren. Proceder de tal manera, en lugar de dejar en manos de los concejales elegidos para el poder legislativo municipal, contribuye a la separación de poderes al no depender la elección del poder ejecutivo municipal de pactos partidistas. Sin embargo, el hecho de que sean dos puede potenciar dinámicas maniqueístas, simplificadoras de una realidad política más compleja. Los votos de cada una de las dos candidaturas pueden crecer en segunda vuelta con un llamamiento “a que el otro no salga”, lo que posibilita e incluso puede motivar a los políticos a gobernar únicamente “para los tuyos y contra los otros".

Sin embargo, si fuera posible celebrar una segunda vuelta con tres candidaturas, se abriría espacio para un tercer discurso, haciendo un poquito más difícil que se potencie una política de frentes. Tenemos buenas noticias: es posible. Y especialmente sencillo para el votante.

Consistiría en aplicar un sistema electoral conocido como método Schulze (para tres candidaturas). Los electores únicamente tendrían que escribir en una papeleta los tres nombres que hayan pasado a segunda vuelta en el orden que ellos deseen. El escrutinio se realiza considerando que cada lista ordenada contiene, simultáneamente, tres votos preferenciales, de unos candidatos sobre otros, es decir, tres segundas vueltas con dos candidatos, pero celebradas de manera simultánea. Pongamos un ejemplo. Supongamos que un elector ha introducido el siguiente voto en la urna (a la izquierda, la papeleta; a la derecha, las conclusiones) :

Orden
Candidato
Partido

Prefiere a
en lugar de a
1º
Ernest Maragall
ERC

Ernest Maragall
Ada Colau
2º
Ada Colau
EN COMÚ

Ernest Maragall
Jaume Collboni
3º
Jaume Collboni
PSC

Ada Colau
Jaume Collboni


Ahora, que otro elector ha expresado lo siguiente :


Orden
Candidato
Partido

Prefiere a
en lugar de a
1º
Jaume Collboni
PSC

Jaume Collboni
Ada Colau
2º
Ada Colau
EN COMÚ

Jaume Collboni
Ernest Maragall
3º
Ernest Maragall
ERC

Ada Colau
Ernest Maragall


Finalmente, supongamos que otro elector prefiere a Ada Colau que a cualquiera de los otros dos (puede votar parcialmente en blanco) :


Orden
Candidato
Partido

Prefiere a
en lugar de a
1º
Ada Colau
EN COMÚ

Ada Colau
Ernest Maragall
2º
En blanco


Ada Colau
Jaume Collboni
2º






Para realizar el escrutinio de este ejemplo, debemos contabilizar juntas las preferencias de mismo color y por separado las preferencias de distinto color. Así, Colau gana a Collboni (2 a 1), Colau gana a Maragall (2 a 1) y Maragall empata con Collboni (1 a 1). Observamos que, para este ejemplo, Colau gana a cada uno de sus otros dos competidores (esto significa que es ganadora de Condorcet). Podría darse la circunstancia de que se den resultados que podríamos considerar contradictorios (por ejemplo, donde cada candidato gane a uno de los otros tres), pero el método Schulze prevé un procedimiento para generar un único ganador también para tal caso (ignorando el escrutinio del enfrentamiento con menor diferencia entre los candidatos enfrentados).

Tal y como se constata en el ejemplo, un sistema electoral a doble vuelta en el que pasen tres candidatos a segunda vuelta es muy sencillo para los votantes. Si bien la generación del ganador es un poquito más técnica (cada voto forma parte de tres escrutinios diferentes), ni la comprensión del escrutinio ni el recuento manual de las papeletas son cuestiones más complicadas que, por ejemplo, el sistema d’Hondt con varias circunscripciones, vigente actualmente… lo que no implica una cantidad importante de votantes que sepan explicar cómo se asignan los escaños a los candidatos.

Aunque el ejemplo se ha querido poner sobre las elecciones municipales, bajo el pretexto de que el resultado de Barcelona y las estrategias post-electorales hacen de este un buen ejemplo para mostrar la potencialidad del sistema, puede ser muy buena idea ponerlo en marcha a nivel estatal, es decir, con la celebración de unas Elecciones Presidenciales (o a Jefe del Estado) separadas de las Elecciones Generales. Implementar un sistema de estas características contribuiría, como ya se ha dicho, a la separación de poderes, a evitar la política de frentes (una deriva natural de los sistemas partitocráticos) y, en definitiva, a dar un pasito más hacia la DEMOCRACIA con mayúsculas. Fácilmente implementable, solo hace falta voluntad política para ponerlo en marcha.